viernes, 26 de octubre de 2007

Los endocrinos instan a la Administración a que financie fármacos contra la obesidad


Zaragoza, 26 oct (EFE).

La Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) aprobó hoy la "Declaración de Zaragoza", un decálogo en el que se insta a las administraciones a que financien medicamentos contra la obesidad, ya que consideran que hay un agravio con este tipo de enfermos.
La "Declaración de Zaragoza" recoge recomendaciones, demandas y necesidades básicas para vertebrar una estrategia nacional para "luchar de forma más eficaz y precoz contra la obesidad", según el hasta hoy presidente de la SEEDO, el endocrinólogo Basilio Moreno, quien destacó que no todas las personas obesas necesitan tratamiento farmacológico, sino las que tienen mayor exceso de peso.
Informó de que ahora no existe financiación pública para ningún medicamento, aunque se dispone de pocos pero muy buenos, aprobados por el Ministerio de Sanidad, al tiempo que pidió que se huya de los "cánticos de sirena" y de determinados fármacos que aparecen como dietas milagro y que "prometen ilusiones para recoger decepciones".
Según los últimos estudios epidemiológicos, dijo Moreno, la obesidad afecta en España al 16 por ciento de la población y el sobrepeso al 38 por ciento, por lo que uno de cada dos españoles tiene exceso de peso.
Para el presidente de la SEEDO, hay un agravio comparativo entre las personas obesas y las que padecen otras enfermedades metabólicas, como la diabetes, la hipertensión o el elevado colesterol, en las que la Administración financia el tratamiento farmacológico.
Por ello, esta sociedad pide en principio una negociación para establecer las bases del tratamiento y de su implantación, que debería hacerse por las Comunidades Autónomas.
El obeso dispone de dietas y de normas alimentarias o de modificación de la conducta pero no de fármacos que a su juicio son "absolutamente imprescindibles" en algunos casos, como en la obesidad mórbida (grado II) cuando el Índice de Masa Corporal (IMC) es superior a 35 kilogramos por metro cuadrado y con enfermedades asociadas.
Sería cuando un hombre de 1,75 metros de altura pese más de 95 kilos o una mujer que midiendo más de 1,60 metros su peso sea superior a los 85 kilos.
El IMC se obtiene dividiendo el peso por la estatura al cuadrado y entre 20 y 25 es normal, de 25 a 30 es sobrepeso y con más de 30 se es obeso.
La "Declaración de Zaragoza" difundida hoy durante la clausura del VIII Congreso Nacional de la SEEDO, celebrado en el Auditorio de la capital aragonesa desde el pasado día 24, se enviará a otras sociedades científicas afines, a la Administración central y a las Comunidades Autónomas, así como a los hospitales y especialistas.
Además de la financiación de medicamentos, este decálogo subraya la necesidad de concienciar a todos que la obesidad es una enfermedad crónica, de gran prevalencia e incidencia creciente, "por lo que este proceso debe incorporarse a la cartera de servicios de Atención Primaria y Especializada", explicó Moreno.
En este sentido, se apunta también la necesidad de crear Unidades Funcionales de Obesidad en Atención Especializada.
Por otra parte y aunque se ha avanzado mucho en prevención, Moreno dijo que hay que hacer algo más, como mejorar la prevención de la obesidad en la infancia y la adolescencia y en otros grupos de riesgo (como las personas inmersas en un proceso de deshabituación tabáquica, mujeres en menopausia o en lactancia).
La Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad eligió hoy como nuevo presidente para los próximos cuatros años al endocrinólogo Xavier Formiguera, del Hospital Universitario Germans Trias y Pujol, de Badalona, en sustitución de Basilio Moreno.

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