Estabilizar la Axin2 puede
revertir el daño cerebral
neonatal asociado a hipoxia
DIARIOMEDICO.com - 27/06/2011
El daño cerebral asociado a deprivación de oxígeno en ratones neonatales puede revertirse en parte mediante intervención farmacológica, tal y como ha demostrado el grupo de David Rowitch, de la Universidad de California en San Francisco, en un estudio que se publica hoy en Nature Neuroscience.
El trabajo identifica una posible diana terapéutica para el desarrollo de un fármaco que promueva la formación de mielina tanto en los cerebros adultos como neonatales.
Las lesiones en la sustancia blanca, como las que aparecen en la parálisis cerebral o cuando hay falta de oxígeno durante o después del parto, se caracterizan por una incapacidad de los oligodendrocitos para convertirse en células formadoras de mielina y para lo que actualmente no existe una terapia adecuada. Un déficit similar de mielina se ha constatado en adultos con esclerosis múltiple.
El grupo de Rowitch ha visto que la proteína Axin2 se expresa en la sustancia blanca de los neonatos con lesión cerebral y en las lesiones de esclerosis mútiple. "Hemos probado un fármaco que estabiliza la Axin2 en ratones recién nacidos con daño cerebral asociado a la deprivación de oxígeno y que puede promover la función de los oligodendrocitos".
Dicho tratamiento también promueve la remielinización de la sustancia blanca en células de ratones que han sufrido un daño hipóxico.
- (Nature Neuroscience: DOI: 10.1038/nn.2855).
Investigadores de la Universidad de California en San Diego (Estados Unidos) han descubierto que determinados receptores de estrógeno en el cerebro mantienen la inflamación bajo control. Su hallazgo, que se publica en Cell, tiene implicaciones para el tratamiento de la esclerosis múltiple y otras enfermedades neurodegenerativas.
Según sus autores, sus resultados pueden ayudar a explicar por qué las mujeres son tres veces más susceptibles al desarrollo de la esclerosis múltiple que los hombres.
Los receptores de estrógeno son conocidos principalmente por activar programas de expresión genética. Sin embargo, en este caso los receptores de estrógeno son críticos para desactivar genes que de otra forma conducirían a inflamación.
El receptor de estrógeno del estudio no es el clásico receptor de estrógeno alfa (RE alfa) responsable de los efectos específicos de sexo del estrógeno, sino los receptores de estrógeno beta (RE beta), que se encuentran en las células del cerebro conocidas como microglías y astrocitos.
La microglía sirve como centinela de la infección y las lesiones en el cerebro e inicia la inflamación que activa al sistema inmune y los procesos de reparación de tejido. Los astrocitos también detectan la infección y las lesiones y amplifican la reacción inmune iniciada por la microglía.
Tanto REalfa como REbeta responden al estradiol, principal forma de estrógeno en los humanos. Los investigadores muestran ahora que REbeta también responde a una segunda hormona llamada ADIOL. Esta hormona es producida por enzimas especiales a partir de su precursor DHEA en la microglía.
Cuando los niveles de ADIOL o de REbeta se redujeron de forma experimental, las células y los animales mostraron una exagerada respuesta inflamatoria. Por otro lado, el tratamiento con ADIOL o moléculas sintéticas diseñadas para dirigirse específicamente a REbeta evitaron la inflamación y sus efectos en los ratones con encefalomielitis autoinmune experimental, un trastorno que imita la esclerosis múltiple de los humanos.
Según los autores, aunque la esclerosis múltiple es una enfermedad muy compleja, los hallazgos sugieren que los fármacos que se dirijan a los receptores REbeta podrían desactivar con eficacia la inflamación que acompaña a la enfermedad. Este mismo principio podría funcionar en el tratamiento de otros trastornos neurodegenerativos asociados con la inflamación, incluyendo el Parkinson, el Alzheimer y la demencia asociada al VIH.
Los descubrimientos podrían también ayudar a explicar el fuerte sesgo de sexo en la esclerosis múltiple, que afecta de forma desproporcionada a las mujeres. “Cuando los receptores REbeta se unen al estradiol, podrían evitar el ADIOL y dejar el cerebro más susceptible ante la inflamación”, explica Kaoru Saijo, responsable del estudio. En otras palabras, el estradiol y el ADIOL compiten por los REbeta y en esa competición generalmente gana el estradiol.
El hallazgo también sugiere que los medicamentos para el control de la natalidad y los factores ambientales como los análogos del estrógeno derivados de las plantas podrían también promover el desarrollo de la enfermedad.
“De nuestro estudio surge la posibilidad de que el estradiol sea un antagonista de los efectos antiinflamatorios del ADIOL. Esto podría conducir a un cambio en el equilibrio de anti-inflamatorio a inflamatorio”, señala Christopher Glass, coautor del estudio.
Según los investigadores, los niveles de ADIOL en la sangre o el líquido cefalorraquídeo podrían también ser un marcador útil de la inflamación. Los descubrimientos también sugieren que las variantes genéticas en este mecanismo, incluyendo en la enzima necesaria para producir ADIOL, deberían considerarse candidatos importantes para genes de susceptibilidad de la esclerosis múltiple.













