sábado, 2 de febrero de 2008

Un doctor no es lo mismo que un médico

¿Médicos oDoctores?

Por ESTHER SAMPER (SHORA)
Actualizado 01-02-2008
Se tiene por costumbre llamar doctores a los médicos. Sin embargo, esto no es correcto y, aunque coloquialmente se acepte, lo cierto es que en términos académicos un médico no tiene por qué ser doctor. Una confusión frecuente en nuestro medio que resulta especialmente polémico en algunos ámbitos.
Un médico es un licenciado en medicina y cirugía. Es decir, ha realizado una carrera de primer y segundo ciclo a lo largo de seis años. Se trata, pues, de una carrera como cualquier otra pero siendo ésta la de mayor duración ya que las demás licenciaturas son de máximo cinco años. Nótese que me refiero en todo momento a la situación de aquí en España ya que en otros lugares esta carrera es variable en años. Actualmente, se quiere suprimir la definición de "licenciado en medicina y cirugía" para sustituirlo totalmente por "médico". Algo, la verdad, mucho más práctico ya que nadie va diciendo que es licenciado en medicina, sino que es médico. Además, tras hacer la carrera de medicina, existe el MIR, un sistema de especialización de 3-5 años necesario para ejercer en la sanidad pública y por el que te conviertes en "Licenciado en Medicina y Cirugía especialista en...."
Por otro lado, un doctor, en el sentido académico de la palabra, es alguien que ha realizado un doctorado. Es decir, ha realizado
estudios de tercer ciclo. Para acceder, por tanto, a estos estudios es necesario sacarse antes una licenciatura o ingeniería superior. Los campos en los que se puede hacer un doctorado son muy variados: Economía, historia, medicina, ingeniería industrial, informática...

El doctorado suele durar una media de cuatro años (pero puede alargarse lo inimaginable) en el que se hacen una serie de cursos teóricos sobre un campo en el que se profundiza con una fuerte orientación investigadora. En el transcurso del doctorado, es necesario obtener el
Diploma de Estudios Avanzados (D.E.A) que se suele sacar a los dos años y culmina con la defensa de la tesis doctoral, sacándose así el título de doctor.

El proceso para obtener el título de doctor suele ser difícil, duro, muy vocacional y un
porcentaje muy elevado de los que empiezan el doctorado jamás llegan a terminarlo. Ni qué decir tiene que hay que tener las cosas muy claras antes de meterse en uno. Una vez con el doctorado en la mano, aparte de la dedicación a la investigación, es una vía para ser profesor titular o catedrático en la universidad.

Si pusiéramos en una pirámide el grado de nivel de estudios, la base sería la Educación Primaria Obligatoria (o la Educación Infantil de forma optativa) y la cúspide el doctorado. No hay ningún título de estudios superior a éste (el máster se encuentra entre la licenciatura y el doctorado) y conseguirlo, para qué negarlo, llena de orgullo a los que lo consiguen. Académicamente hablando son "doctores" y pueden utilizar ese título siempre que quieran referirse a ellos mismos.
Un médico puede hacer en cualquier momento el doctorado. De hecho, ahora se recomienda mucho para la carrera profesional el hecho de hacer el doctorado al mismo tiempo que el
MIR. Por ejemplo, si alguien está haciendo la especialidad de dermatología, puede hacer unos cursos sobre algunos aspectos en concreto de dermatología con orientación investigadora y hacer y defender una tesis, por ejemplo, sobre las manifestaciones cutáneas del lupus a diferentes edades.

Ahora bien, si un médico y un doctor son dos cosas tan distintas como he explicado, ¿por qué se les llama a los médicos como doctores? Hay una explicación lógica para todo este asunto:
La gente ha llamado de toda la vida y considerado a los médicos como doctores. Tanto para referirse a ellos (Doctor Fulanito) como cuando se habla de ellos en general. De hecho, está registrado por la RAE en una de las acepciones de doctor, como
sinónimo de médico:
> 4. m. y f. coloq. Médico, aunque no tenga el grado académico de doctor.
¿Dónde está el origen de toda esta confusión? Eloy Anguiano, doctor en Física, nos lo explica claramente:
En los orígenes de la universidad, hace siete siglos. En aquella época a los médicos se les llamaba físicos y los doctores eran los más reputados y con más conocimientos. En ese sentido, los médicos, los abogados y los teólogos eran los únicos que podían ser doctores (porque no había nada más). Con el tiempo, las ramas del saber se separaron y se reguló la obtención del título.
Pero claro, la costumbre es la costumbre y esas tres ramas continuaron siendo doctores en el lenguaje sin haber realizado un doctorado. El caso de los abogados es muy curioso porque se sigue utilizando el término de doctor para referirse a ellos en algunos países hispanoamericanos pero no en España.
Ahora que ya sabemos las diferencias entre médico y doctor, ¿qué es lo correcto para llamar a un médico? ¿Doctor? ¿Médico? ¿Matasanos?
La respuesta es muy sencilla:
Coloquialmente: Es correcto llamarle tanto doctor como médico.
Formalmente y por escrito: Si se está haciendo referencia a un título, es incorrecto llamarle doctor únicamente. Por el contrario, si simplemente es una forma de referirse al médico en un documento, en este caso tendría que decirse "Dr. Menganito" acompañado de "Licenciado en medicina, Especialista en patatín patatán". Así es como se hace en gran cantidad de documentos médico-legales (defunción, certificados, etc.) en los que se utiliza el apelativo de "Doctor" pero se aclara posteriormente refiriéndose que se trata de un médico.
Y una última e imprescindible. Coloquialmente y en presencia de doctorados cuya preocupación por lo políticamente correcto y sensibilidad lingüística es acorde a los tiempos que corren, llegado el punto de sentirse víctimas de intrusismo académico por un dichoso término:
Si quieres bronca: Doctor
Si no quieres bronca: Médico.

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